Angus en la batalla del Somme

- Viento de seis nudos. Del este. Fritz me informaba cada cinco minutos, sin apartar los ojos del visor telemétrico. - ¡Espera! - exclamaba - Ahora son ocho nudos. Mientras, yo encaraba mi Mauser 98, o como lo llaman los alemanes, Gewehr 98, al que había acoplado - de manera muy tosca, he de decirlo …

Angus en Breda.

El rey Felipe IV siempre fue un miserable. No sólo era feo y estúpido, torpe al andar y desgarbado en sus maneras, sino que asumía como propios todos los defectos de su padre y ninguna de sus virtudes. Decidió por cuenta propia acabar con la tregua de los doce años. Terminar con el agravio que …